29 de agosto de 2008

Una "Alti mits", por favor.

- Carita, quieres ir a comer?

- Ya, sí quiero.

Así empezó todo.

Primero tenía que pagar una cuota de una tarjeta, luego fui al Mall indicado.

Esperé cerca del cine y mirando para abajo vi a un artista de esos que se quedan estáticos hasta que le echas una monedita. La gente de acercaba y el joven empezaba con sus malabares. En una ocasión una chica empezó a fotografiarlo y él adoptaba una serie de posiciones a fin de quedar grabado en esa cámara digital. Otro joven pasó por allí y el artista le dio la mano, el joven aceptó y cuando quiso desprenderse, oh sorpresa! El artista ya no se movía, el joven no podía despegarse de él, quería soltarse pero no podía, y la chica seguía tomando fotos. Hasta que por fin lo soltaron.

Llegó Cara y fuimos al centro comercial a comprar algo mientras llegaban nuestros compañeros.

- Compremos pan, Carita – le dije.

- Yap.

Cogí dos panes con jamón y también pedí arroz con leche. Pagamos en cafetería y me dieron mi cucharita.

- Carita, porfa, compra una gaseosa.

- Yap – me dijo Pao.

Al poco rato se sentó con las manos vacías, salvo por la moneda de un sol.

- Qué pasó?- le pregunté.

- No sé (risas), le dije a la chica, “una guaraná”, y me dijo “debes traer la botella” y se volteó, entonces yo me quedé muda, y le pregunté ¿qué botella? Y me dijo, “la botella” y se volvía a voltear, Carita, y yo no tuve otra opción y me vine.

- Ay, Carita… mira, acá están las botellas.

-

Era una cafetería autoservicio, lo que la señorita no le dijo a Cara era donde estaban las botellas, pero bastaba con que volteara apenas 90 grados.

Llegó el amigo de Cara, el “pelo duro” y compró su capuchino. Yo hace mucho que ya no tomo café. Al poco rato llegó Paolito y nos fuimos al otro Mall a comer.

Pasamos por las comidas rápidas.

- La pizzería queda por allá, nosotros sólo andamos por esa zona – dijo el “Pelo duro”.

Entramos al lugar y tenía el ambiente pintado de frases en inglés.

- A ver lee ese – le dijo Carlo a su amigo.

- “Gui ded ti invented ti pizza…” (según la pronunciación)

Carlo se reía, después entendería por qué.

Mientras continuaba nos sentamos. Vino una señorita muy dulce llamada Paola, y nos entregó la carta.

- Qué pedimos? – dijo “Pelo duro”.

- Hay que pedir una Chicken BBQ – dije.

- Una que tenga varias cosas, pues, para probar.

- Pero que no tenga mucho – pidió Paolito.

- Ya pues, entonces una Española… o una Vegetariana – sugirió Carita.

- NO, VEGETARIANA NO – gritaron en coro los varoncitos.

- Bueno, la Española y el Chicken BBQ parecen buenos – alegué.

- O sino la “Alti mits” – dijo el inglés.

- ¿??????

- Jajajajaja, “Ol di mits”

Vino Paola y nos preguntó qué deseábamos, y “pelo duro” se encargó del contrato.

- A ver, denos una pizza Chicken, o mejor un Papa’s choice, o la española?

- Pueden pedir dos, la segunda sale a un sol.

- Si? Entonces denos dos, la segunda le vendemos a don Angelo, y de ahí sale para la renta – dijo Paolito.

Cara y yo nos reímos, don Angelo es el señor que les alquila el departamento.

- Señorita, a mí me podría traer un vasito con agua? – preguntó Carita.

- Pide tu agua, Paola, no seas conchuda – le dijo Pelo duro.

- Pero es que dijo que sólo tenía gaseosas.

- Qué espera eres, Paola.

- Entonces deme un agua mineral, por favor, sin helar.

Yo no paraba de reír con el Alti mits del pelo duro.

Trajeron la pizza y también unos ajíes verdes. Al Pelo Duro le encantaron, yo recordé que no comía ají por mi gastritis, pero él insistía en que al menos los probara.

- Están buenazos, pruébalos… POR FAVOR.

Ni modo, tuve que probarlos, y para mi mal, sabían a aceituna, y no me gusta la aceituna.

Seguíamos comiendo y cuando terminamos Pelo Duro gritó:”¡Paola, trae la otra pizza!”

Así trajeron a la Española, y resultó muy buena. Tenía la masa delgada y suave, el ajo le daba un sabor especial, me gustó más que la anterior, pero sólo comí una porción, estaba llena del arroz con leche, del pan con jamón, de la mitad de gaseosa, en fin, mi record ese día fue de tres porciones, Cara de cuatro, y Paolito con Pelo Duro casi 7 cada uno.

Mientras comíamos Cara me dijo:

Cara: Carita, hoy celebramos dos cumpleaños juntos.

Yo: Ah, sí?

Cara: Sí, el de Pelo Duro y el mío.

Yo: Cuándo ha sido tu cumplaños? – le pregunté al amigo.

PD: El xx (no me acuerdo).

Yo: Y qué tal la pasaste?

Cara: Mal, Carita, le sacaron la vuelta.

Yo: Carita!!! Esas cosas no se cuentan, mal amiga.

Cara: jajaja.

PD: Pero yo no vuelvo nunca más, se fregó.

Paolito seguía comiendo.

PD: ¡Paola, la cuenta, por favor!

Paolito: Ya que estás más familiarizado, paga tú.

Cara y yo nos reímos.

Yo: Bueno, chicos, muchas gracias.

Cara: Gracias a la Avícola San Carlo – dijo haciendo alusión al negocio familiar.

Salimos y llamé un taxi, nos recogió y una vez adentro seguíamos riendo del inglés de Pelo Duro y de la pizza para Don Angelo. Carita estaba un poco mal por haber comido mucho, y Paolito empezó a idear venderle una porción de esas a don Angelo, “está para pasar, no más”. Y el taxi era un grupo de personitas riendo de todo y por todo hasta el último minuto.

Gracias Cara, querido driver, y Pelo Duro por tan jocosa velada. De verdad lo aprecio mucho.